La Municipalidad de Penco lanzó la primera Mesa de Fiscalización Integral de Comercio, instancia inédita que reúne a autoridades municipales, Carabineros, la PDI, la Armada, la Seremi de Salud, el Servicio de Impuestos Internos, gremios empresariales y empresas afectadas por el comercio informal. El objetivo es coordinar acciones conjuntas para prevenir, detectar y sancionar la venta ambulante no autorizada, la falsificación de productos, la evasión de impuestos y otras prácticas ilegales que afectan la seguridad y la economía local.
El alcalde Rodrigo Vera subrayó la decisión municipal de implementar una política clara contra el comercio ambulante irregular. “Nosotros en la comuna, tanto en Penco como en Lirquén, hemos implementado un programa tolerancia cero al comercio ambulante, respetando y fortaleciendo el establecido. Y en ese sentido, una serie de acciones que nos van a ayudar al cumplimiento de la tolerancia cero. Primero, coordinación con las policías, con puestos internos, con la seremi de salud, con los equipos municipales, con la fiscalización. Y también estamos generando equipamiento urbano para ocupar los pasos públicos. Y algo que es fundamental, estamos llamando a licitación, algo que es importante, estamos llamando a licitación, la adquisición de 40 carritos que van a permitir generar una marca, imagen de comuna”.
La Mesa de Fiscalización también contempla medidas inmediatas como operativos conjuntos entre policías y fiscalizadores municipales, campañas de sensibilización para desincentivar la compra en el comercio ilegal, revisión de ordenanzas locales y la creación de propuestas de reubicación o regularización para vendedores, siempre bajo condiciones normadas que permitan su integración al comercio formal. El plan de acción abarca food trucks, ferias libres, talleres mecánicos, barberías, chatarrerías, locales nocturnos y comercio ambulante en general.
Con esta iniciativa, Penco busca replicar experiencias exitosas de otras comunas del Biobío y consolidar un modelo de fiscalización integral. La apuesta es devolver el orden al espacio público, reforzar la seguridad urbana, proteger al comercio establecido y recuperar calles y plazas para la convivencia comunitaria, reafirmando el compromiso municipal con la seguridad y el desarrollo económico local.